En el año 1453 el imperio otomano conquistó la ciudad de Constantinopla, poniendo fin al antiguo imperio romano de oriente o bizantino. A partir de esa fecha los turcos inician una expansión por el centro de Europa, conquistando Grecia, Bulgaria y Rumania, las tierras que hoy son Siria e Israel y Egipto. Todo el norte de Africa se hace aliado de los otomanos.
En 1520 Soleiman el Magnifico tomó el poder del imperio turco y exigió al rey Luis II de Hungría que le rindiese pleitesía, cosa que el rey rechazó. Ello supuso la guerra con el turco, la conquista de Hungría y muerta de Luis II en la batalla de Mohacs el 28 de Agosto de 1526. El archiduque Fernando de Austria, hermano de Carlos I de España, reclamó el trono húngaro, por ser cuñado del difunto Luis, siendo elegido rey y ocupándose de la defensa de la ciudad de Viena. En el verano de 1529 más de 150000 soldados turcos marcharon sobre Viena, entre los que se encontraban los famosos jenízaros. La ciudad contaba para su defensa con unos 20000 soldados, de los que cabe destacar 1500 lansquenetes alemanes y 700 arcabuceros provenientes de Medina del Campo. Viena se consideraba la frontera entre el territorio cristiano y el Islam. Se temía que la caída de ésta ciudad podía suponer la invasión musulmana para Europa.
Medina del Campo sufrió la famosa quema o incendio en 1521 durante la guerra de las comunidades. El motivo fue la negativa de la ciudad a la entrega de unas piezas de artillería para su empleo en la guerra comunera. El incendió produjo un enorme daño a la ciudad y a su actividad comercial, siendo el mercado más importante del reino de España en ese momento. En Medina se instaló un banderín de enganche, buscando soldados para ir a Centroeuropa a defender los intereses de Fernando de Hausburgo y que había solicitado la reina viuda María Cristina de Hausburgo, que fue la que les envió a Viena. La ciudad trataba de congraciarse con el emperador, contra quien se había rebelado en la guerra comunera y muchos medinenses se alistaron. Aquellos hombres atravesaron media Europa, llena de guerras hasta llegar a Viena.
En Viena no faltó recelo de los habitantes ante los españoles por ser católicos y en Viena protestantes en su mayoría. También éstos soldados permitieron que Fernando de Hausburgo entrase en esta ciudad, puesto que los nobles y notables de la ciudad se oponían a ello. Los arcabuceros medinenses estaban liderados por Luis de Avalos. Eran soldados muy hábiles con el manejo del arcabuz y se les consideraba una de las mejores infanterías de la época.
El Conde Nicolás de Salm, belga y veterano en la batalla de pavía, estuvo al mando de todo el ejercito defensor de la ciudad e hizo de Viena una fortaleza. Se acumularon víveres en el interior y se arrasó todo el campo más allá de las murallas. La orilla del Danubio se cubrió con una empalizada y con los adoquines de la ciudad se levantó una segunda muralla, alrededor de la antigua. Se tapiaron y apuntalaron las 4 puertas principales de la ciudad. Viena contaba con 70 piezas de artillería y los otomanos 300
Los 700 arcabuceros se pusieron en la puerta sur y la torre roja, que era el punto más vulnerable para el asedio y su misión era:
- Repeler asaltos otomanos con una escaramuza cerca del Danubio, donde derrotaron a un grupo de turcos que estaban junto a un enorme viñedo
- Realizar ataques nocturnos para eliminar enemigos.
- Destruir minas otomanas que estaban junto a las murallas. Una de éstas acciones fue liderada por Jaime García Guzmán. Se produjo una refriega y murió en ella, pero dió lugar a un contrataque por parte de los soldados y produjo una fuerte derrota en los otomanos.
A pesar de su superioridad, los turcos no conseguían avanzar en la toma de Viena y poco a poco el desanimo y la falta de víveres mermaron su fuerza. El clima se unió a la defensa de la ciudad, pues una intensa lluvia de varios días convirtió el suelo en un barrizal y daño a la artillería y la pólvora de las minas otomanas.
El 13 de octubre los turcos intentaron un ataque final tratando de abrir una brecha en la muralla con minas y atacando con 3 unidades de jenízaros . Se pudo contener el asalto y al cabo de unas horas hubo unos 20000 jenízaros muertos. Los turcos tuvieron que retirarse hacia Constantinopla, no sin seguir sufriendo bajas por el camino por ataques de guerrillas enemigas a ellos. Viena perdió bastantes soldados. De los arcabuceros medinenses sobrevivieron 250. El conde Nicolás de Salm murió por las heridas recibidas en la ciudad.
La defensa de Viena, junto con la batalla de Lepanto de 1571 son dos fechas importantes que impidieron la invasión turca en los países de Europa, en las que intervino España - a pesar del vergonzoso deseo de alianza francesa con los turcos- España defendió a Europa y no se debe olvidar este hecho, sobre todo sabiendo que en el año 2029 se cumple el quinto centenario de la defensa de Viena y la participación en ella de unos soldados medinenses sencillos como cualquier persona, pero valientes y sacrificados como pocos. Sirva éste artículo para su recuerdo.



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