Asociación Cultural Gomez Pereira. Medina del Campo, ciudad de la reina Isabel la Católica.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Los catecismos de Trento de Medina del Campo
Luis Resines Llorente es teólogo especialista en historia catequética y autor de un artículo, publicado en 2012, sobre la edición e impresión, en Medina del Campo, de los Catecismos del Concilio de Trento.
El Concilio de Trento duró casi 20 años. Convocado por el papa Paulo III en 1545 y finalizando en 1563 con Pio IV. El motivo principal era frenar la destrucción protestante con la reafirmación y defensa de la doctrina católica; sin embargo no era la única razón. La mayoría de los obispos y sacerdotes de la Iglesia católica tenía una formación y vida religiosa lamentable, incluido el mismo Vaticano. El Concilio fue una reforma doctrinal para la Iglesia, redefinió su doctrina y reformó la vida y estructura eclesiástica.
Entre las reformas más importantes estan la confirmacion de los 7 sacramentos y la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Se reafirmó la estructura jerárquica y el celibato, se defendió la veneración de la Virgen María, santos y reliquias. A los obispos se les obligó a residir en sus diócesis y se crearon seminarios para la formación de sacerdotes. Se prohibió la venta de indulgencias y acumulación de cargos eclesiásticos. Participaron 32 obispos españoles, entre los que destacaron Pedro Guerrero, Antonio Agustín, Diego de Covarrubias, Melchor Cano (dominico), Alfonso Salmerón y Diego Lainez (jesuitas), Alonso de Castro y Andrés Vega (franciscanos), Bartolomé Carranza.
El Concilio de Trento, en sus deliberaciones, vio la necesidad de hacer una publicación de la Fe católica, que sirviera de base para la formación de los párrocos y sacerdotes, y para la predicación a los fieles. En la sesión del 17 de marzo de 1546 se pidió la redacción de un catecismo en lengua latina y vulgar o del pueblo, por varones sabios y piadosos, sacado de la sagrada escritura y de padres ortodoxos.
Pio V fue nombrado Papa en 1566 y dio un impulso al trabajo que se venía realizando en la preparación del catecismo. Había que sacar un texto amplio, destinado a suplir la ignorancia de los sacerdotes, párrocos sobre todo. En 1566 se imprimió el Catecismo, encargado por el Concilio y promulgado por Pio V. El Papa estaba interesado en la difusión del texto mediante la imprenta,y no solo en latín sino traducido a otras lenguas y así se hizo al alemán (Dilingen 1568), italiano, francés, incluso polaco. La traducción española no se pudo realizar, debido a que la Inquisición española exigía hacer correcciones en el texto, a lo que el Papa se negó. No se pudo hacer una traducción española del catecismo, pero si había en España ejemplares en latín, que la Inquisición permitió. Estos libros habían llegado de la mano de particulares y otros gracias a las ferias de Medina del Campo, porque en ella los libros eran un auténtico negocio y había libreros que no desaprovecharon la ocasión. Si no se pueden vender o imprimir en español, se venden en latín, pero se venden.
En Medina del Campo hubo dos series de ediciones del catecismo de Trento entre los años 1577 y 1604.
La primera serie de ediciones se realizó de 1577 a 1583. Estuvo formada por dos ejemplares editados en Medina y un tercero editado en Salamanca. Está serie de ediciones estuvo financiada por el librero de origen francés Benito Boyer, afincado en Medina. Las ediciones fueron una copia de una edición en latín, hecha en Colonia (Alemania) por Arnold Birckman en 1573 e impreso por Gervino Calenio. El primer libro se edito en 1577, con una dedicatoria a Diego de Covarrubias y licencia civil para imprimir (otorgada por el Consejo de Castilla) a nombre de Benito Boyer, supuestamente en la imprenta de Francisco del Canto. 3 años después se editó en Salamanca, con licencia a nombre de Pedro Madrigal - vecino de Salamanca - en la imprenta de Ildefonso de Terranova y Neila. El tercer libro se edita en Medina en 1583, con licencia a nombre de Francisco del Canto, que es el impresor que contrata Benito Boyer.
La segunda serie de ediciones en Medina comienza en 1593. Benito Boyer había fallecido, sustituyendole su hijo Luis Boyer. También había fallecido el impresor Francisco del Canto, haciéndose cargo de la imprenta su hijo Santiago. Está serie de compone de 3 ediciones que siguen el ejemplar impreso por Guillermo Rovilio en Lyon en 1588.
La primera edición se imprime en 1593 por Santiago del Canto, costeada por Ambrosio du Port, librero de origen francés establecido en Medina y la licencia a nombre del librero Antonio Manuel. En 1596 se hizo la siguiente edición con los mismos libreros e impresor. La tercera edición es de 1604. El librero que la costea es Ildefonso Pérez, la licencia se otorga en Valladolid al librero Félix López y el libro lo imprime Cristóbal Lasso y Francisco García.
Las personas que hicieron la edición e impresión de los catecismos de Trento en Medina (libreros e impresores) estaban relacionados entre si. El librero Benito Boyer se casó con la hija de otro librero, Mateo del Canto, hermano del impresor Francisco del Canto. Benito financió la primera serie de ediciones y Francisco imprimió desde ellas. En la segunda serie de ediciones, el impresor Santiago del Canto era hijo de Francisco, y la hija de este, María del Canto se casó con Cristóbal Lasso, otro de los impresores de los catecismos, además de serlo del Santo Oficio.
Los catecismos de Trento permitieron una buena formación religiosa y doctrinal para los sacerdotes, que favoreció la predicación al pueblo cristiano. Estos manuales influyeron en otros Catecismos posteriores como los realizados en el siglo XX por el padre Astete o S. Pio X.
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